Siguen con miedo

¿Hasta dónde es capaz de llegar el poder económico y el poder político por perpetuarse?

En México no es tan difícil responder esa pregunta, los casos son variados y los ejemplos rayan en lo surrealista. Tenemos por ejemplo la elección robada a Cárdenas en 84. Cuando todo el poder político y el narcotráfico se unió para conservar al PRI en el poder.

Luego están claro, las alianzas por debajo del mantel, como la de Fox con Zedillo, que a compromiso de dejar los cotos de poder amarrados y estables, se dio un cambio de colores, pero no de actores. Una simulación en la que las cosas siguieron igual y a lo mejor en algunos aspectos hasta peor, pero con un Marketing muy propio del panismo, del nuevo siglo.

Uno de los peores ejemplos sin duda es el proceso entero de la llegada al poder de AMLO. Un político distinto, que desde el discurso y la arenga daba miedo a los opuestos. Un político que como varios viene desde lo humilde, pero como ninguno se siente orgulloso de decirlo y de no tratar de esconderlo en ropa cara, ademán fingido o título de universidad privada. Andrés Manuel, sabían, que de llegar al poder, pondría un estate quieto a varios comportamientos indignos de las instituciones de poder y a varios actores políticos y empresariales.

Por ese miedo, se unieron los corruptos para robarle la elección en 2006. Por ese miedo prefirieron poner a Felipe y sus impulsos de carnicero, al frente del país. Por ese miedo destruyeron lo poquito que habían crecido las instituciones democráticas en México y convirtieron la tierra mexicana en sembradío de muertos.

Por ese miedo también le apostaron al regreso del PRI, con el títere Peña Nieto y la horda de bandidos que tenía en su gabinete. Por ese miedo el país se volvió a endeudar como siempre y siguió sangrando más que nunca.

Así que para 2018, no se veía cómo pudieran mantener sus bastiones de poder. México despertó y los aplastó aún cuando todavía en lugares como Coyoacán y Puebla, metieron su mano negra. La gente los aplastó en las urnas: con sus instituciones, en su sistema y bajo sus reglas.

Y pues su miedo se les volvió canción. Todos los días Andrés Manuel, les quita algún negocio, los arrincona haciendo que paguen impuestos. La UIF (Unidad de Inteligencia Financiera) de Santiago Nieto los tiene asoleados congelando cuentas y comenzando investigaciones. Sus miedos eran profundos por que eran ciertos. Y lo peor es que se gastaron todo su prestigio, toda su credibilidad y la de sus periodistas, en sexenios anteriores. Ahora solo les queda arrimarse a bots en twitter, y a personalidades como Thalía o Eugenio Derbéz, para seguirle pegando al gobierno. Quién sabe bajo qué arreglos.

Su estrategia ya no da risa y mucho menos da frutos. Se caen a pedazos, de ahí su miedo a que la revocación de mandato y AMLO, aparezcan en la boleta del 2021. Se mueren de miedo por que saben que a pesar de todas las complicaciones la 4ta transformación va viento en popa, y la gente volverá como en estos más de 20 años a apoyar al tabasqueño.

Y no solo eso, ellos escasean de figuras emblemáticas. Sus personajes principales siguen siendo Lozano, Calderón o Alfaro. Mientras que la izquierda, cada vez, y cimentado en ataques de todos los días crece en figuras importantes; Santiago Nieto, Marcelo Ebrard, Rocío Nahle, Irma Eréndira Sandoval, Hugo López Gatell y los que acumulen en la semana.

Tienen miedo.

Y tienen razón en tenerlo.

No van a volver.


AY MORENA…

Morenita mía, no te olvidaréééééééé!! Hay un amor muy grande que existe, entre los dos (coro; entre looos doooossss)…

Y así era el amor que surgió de repente, entre un pueblo ávido de justicia social y un partido que se suponía progresista y que también se suponía abogaría por ello. Y llega el partido y se empieza con los dedazos. Y que dedazo nos mandaron a Ahome señores, de antología. Y a Culiacán, y a Mazatlán, y a Puebla, y a Baja California y así, se pueden ir enumerando por municipios, por estados o por dónde usted guste.

Y después de los dedazos vienen los pleitos por los cotos de poder dentro de la pobre morenita que no íbamos a olvidar. Y que Yeidckol, que sí se va, que no se va, que se quiere quedar, que Bertha Luján, que Mario Delgado, que en Sinaloa no hay partido, que no hay cabeza, que hay muchas facciones y cada una de ellas se dice ser la buena y mientras tanto los ciudadanos, como el chinito, nomás milando.

Y sale encuesta de El Financiero y lo que tenía que pasar pasó que Pancho López, papá resultó. Pancho, Pancho López, chiquito pero matón. Pues que MORENA pierde 15 puntos de intención de voto en poco meses y ya anda al nivel del PAN y del PRI.

Del PAN y del PRI se entiende, son partidos de muchos años y forzosamente tienen que tener desgaste, independientemente de si han sido buenos o si han sido malos ( horrorosos diría yo), pero MORENA que apenas inicia, que traía todo el impulso democratizador del mundo, que contaba con una buena parte de la ciudadanía, pues no, no se entiende, tiene forzosamente que haber tenido una muy, muy mala conducción para caer como ha caído. Y es una tristeza, porque muchos ciudadanos vemos aún la única, hasta el momento, oportunidad de verdadero cambio.

Ojalá y este coscorrón (que hasta sacó sangrita) sirva para hacer reflexionar a los patrones del partido, a los meros meros de la música norteña  a recapacitar, dejar atrás pleitos y cobranzas y dedicarse a construir que es por lo que durante tantos años tanta gente hemos venido luchando, poner por encima el bien común, la democracia, el bienestar y deshacerse de tanto vicio que arrastramos  de nuestra vida política nacional y, que es inevitable, es parte de nosotros, pero también, mejorable.

Para tener un partido (MORENA) que nos dice en los hechos, te quité a ti para ponerme yo y que todo siga igual,  pues no. No es por lo que luchamos.

Ojalá y lo entiendan.

Y si no es así, seguiremos luchando.

Veeendrán, otros partidos, veeeendán, otros veranos, pero siempre, en mi ser vivirááááááá, mi amor de verano, mi primer amor!!!

Y así, como el amor de verano de Roberto Jordán, quedará como un buen recuerdo y hasta ahí.

Paco Casillas.


fotografía: Expansión política

Me arrepiento.

Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia, después de una lucha de muchos años. Es sin duda un líder político único en el país. Nadie puede negar su resilencia, su amor a las causas y el empeño diario en lograr liderar el proyecto que ahora encabeza. No fue fácil. Muchas voces, mucha gente, se sumó a su lucha y lo impulso a seguir aún con los panoramas más oscuros. Es conmovedor ver el respaldo de la gente hacia el tabasqueño en videos del desafuero antes de las elecciones de 2006, en el plantón de reforma y en casi todos los de sus mítines de estos años.

¡Presidente, Presidente!, eran gritos en todas sus apariciones públicas. Era un sueño para muchos, una ilusión para otros y la solución para otros tantos. Lo cierto es que después de tanto tiempo, al fin en 2018, se llegó a la meta de la izquierda de colocarse en la cumbre del poder político en México. 30 millones se unieron para que sucediera y ni siquiera el INE pudo evitarlo

La cuarta transformación está en marcha y ha luchado en todo este tiempo con notas inventadas, con medios enojados, con periodistas furiosos por falta de pago, por campañas de desprestigio pagadas desde el poder económico, por intelectuales que se quedaron sin sueldo y por una enorme campaña de bots, que todos los días trabajan intensamente, para dar una imagen de fracaso que no se creen ni ellos mismos. En redes se libra un batalla demencial y continúa que parece no tener fin. Es la derecha contra la izquierda, son los chairos contra los fachos, son los amlovers con otra los haters del macuspano. Y la cosa no parece cercana a cambiar. Se pronostica incluso, que se intensificará con el claro objetivo de arrebatar la mayoría a Morena y así quitarle capacidad de maniobra a AMLO después del 2021.

Así es el escenario y cualquiera que hiciera el análisis el 2 de julio de 2018, podría verlo con facilidad, pero hay un factor que pocos veían venir; los arrepentidos. Los hay de todo tipo, desde los que ni siquiera votaron por él y dicen arrepentirse y sentirse defraudados del cambio. Estos son simplemente gente que sin credibilidad alguna busca hacerse parte del triunfo para al mismo tiempo vender la imagen de que Andrés ha perdido gente. Estos, al igual que las fakenews son desmentidos casi de forma inmediata. Pero los que hoy traigo a la palestra son los que verdaderamente “se arrepienten”, gente que apoyó a Andrés Manuel, de forma vehemente y hoy le da la espalda; que gritan ¡Me arrepiento! y piden perdón, por según convencer a multitudes de votar por el proyecto de transformación que ganó el 1 de julio. Hay explicaciones posibles, todas igual de ilógicas y todas también igual de injustas.

La primera, creían que Andrés Manuel Lopez Obrador lo resolvería todo en un minuto, gente que de verdad pensaba era el mesías; gente que no entiende como funciona un país y lo arraigado que están los vicios en el ir y venir del país; cosas tan simples como la corrupción en todas las instituciones públicas o el mal funcionamiento de gobiernos estatales y municipales. Lo creyeron mago, aún lo creen. No lo es.  TONTOS

La segunda explicación es un poco más compleja, son personas que apoyaron toda la vida a Andrés, que marcharon, que gritaron, que se partieron la madre apoyando; asumiendo que al llegar, tendrían un puesto, un hueso. Que serían parte del gobierno y se veían encumbrados como parte de una corte que gobernaría México los próximos 30 años. Son estos los que juran que sin su apoyo Obrador hoy no sería presidente, y en algo puede que tengan razón. El problema es que nunca vieron solo por el bien general sino por el particular. Eran y no lo sabían, más de lo mismo. Querían el mismo sistema, pero para ellos, sin transformación. No comprendieron que la 4ta transformación era eso, y que lo seguirá siendo. HIPÓCRITAS. 

La tercera: los que aparentan ser opositores al sistema, y que en realidad lo único que buscan es ganar seguidores de uno y otro bando, siendo como veletas que se ajustan al compás del viento. Gente que durante la campaña y unos meses después de ella se declaró obradorista a ultranza, que defendía cualquier cosa y que incluso componía poemas, hacía videos, inventaba frases y se tomaba fotos con el candidato de Morena; pero solo por ganar followers, solo por aumentar sus cuentas. Gente que sabía el tamaño de la avalancha del movimiento de la coalición “juntos haremos historia”. Querían salir en la foto. Y hoy, pretenden ser opuestos, pero no por que en realidad lo sean, sino por que es conveniente para sus intereses y por que se dan cuenta que del lado de la izquierda el apoyo tiene que ser sin lucro y sin moche de por medio. Les conviene girar a la derecha. MISERABLES.

A ti el que no se arrepiente le digo, lo único que queda es seguir, ser parte de las benditas redes sociales. Tener firmes las convicciones y afilados los argumentos. Entender que esto es un proceso y que habrá fallas. Saber que AMLO escucha, cambia y corrige. Entender que no es mago y mucho menos mesías. Saber que el proyecto que se votó era el único posible y que en otras manos, hoy estaríamos diciendo que estaríamos mejor con AMLO, por que además es cierto. Lo único que nos queda es aferrarse a voces que en la oscuridad aún son faros de luz, que hacen verdaderos análisis y que llegan a conclusiones sanas y útiles. 

Me atrevo a citar una de esas voces para mostrar la disyuntiva en la que muchos nos encontramos:

“¿Cómo decir lo que pienso y tengo derecho, sin que venga un “odiador” a burlarse para golpear a una administración?, Yo no odio, Yo exijo como mexicana mi derecho a vivir en paz, segura. Yo no quiero que la administración caiga pero sí que cambie lo que sea necesario”.

“¿Cómo decir lo que pienso y tengo derecho sin que venga un defensor de la 4T a decirme tibia, a insultarme para defender a quien no ataco, a quien solo le exijo que cumpla su encomienda?”

@SantaRemedios

En lo personal no me arrepiento, Hoy mas que nunca estoy seguro de mi voto, orgulloso de él, y sé y entiendo lo útil que le ha sido a México en este año y meses. Hoy estoy más seguro que nunca de que Es un honor estar con Obrador.

@GerardoAyala