Día de la Victoria

Ese día comenzó con nervios; sabíamos, todos los que votaríamos por AMLO, que la victoria de ser avalada por un juez imparcial sería segura. El problema es que al frente del árbitro electoral, estaban los mismos que avalaron el fraude en 2006 y la compra de votos masiva de Peña Nieto y el PRI en 2012.

El clima era más o menos el mismo de ahora; mentiras de la derecha, que se refutaban en menos de media hora. Millones y millones de pesos públicos y privados, invertidos en campañas de marketing y en redes sociales para posicionar a Anaya y Meade, y persistir en el poder; mantener los privilegios, seguir sin pagar impuestos, mantener la impunidad, desviar recursos, usar las instituciones para su beneficio y sobre todo hacerse millonarios.

Eramos millones los que anticipando un posible fraude dábamos vueltas por las casillas cercanas. Los que con esperanza votamos temprano, aún cuando cientos de casillas abrieron tarde. Eramos millones los que ansiabamos que ahora sí, ganaríamos.

Las horas pasaban lentas. Incluso recuerdo enojarme con AMLO, cuando anunció a la hora de votar que lo había hecho por Rosario Piedra de Ibarra. “Un voto puede ser determinante”, pensé entonces, y no podía estar más equivocado. En todo el país se fraguaba una victoria contundente.

La urnas engordaron con votos a la izquierda, no solo en la presidencia, sino en las cámaras, en los municipios y hasta en la mayoría de las gubernaturas. La república mexicana, poco a poco se pintaba Morena.

Pero aún faltaba lo más difícil; las elecciones pasadas las habíamos ganado, pero no nos habían respetado los resultados, así que nos mordíamos las uñas frente a la tv, o con las redes sociales actualizadas cada 10 segundos para estar pendiente de cualquier noticia. Al fin, cuando era legal, salieron los primeros conteos rápidos que pronosticaban la victoria de la coalición Juntos Haremos Historia. Pero aún así, la noticia no bastaba, a pesar de que las encuestadoras decían era una victoria aplastante.

Entonces anunciaron un pronunciamiento de Meade. Imaginé lo peor; intentarían un fraude, anunciaría su victoria, diría que fue cerrada pero que había ganado; todo eso me pasó por la cabeza en un segundo, pero después vi su rostro; desencajado, triste, derrotado. “La elección no nos favorece, Quiero felicitar a Andrés Manuel López Obrador”, dijo…

Parecía un sueño, el candidato del PRI, salía a reconocer la victoria de AMLO, al fin el país giraría a la izquierda. Al fin podríamos salir del embrollo neoliberal y establecer una república de derechos. Al fin, después de años y años de lucha de miles de mexicanos López Obrador portaría la banda presidencial. No lo creía.

Entonces vino el anuncio de Anaya, también reconociendo la derrota; el triunfo de los que queríamos que todo cambiara. Entonces pude creerlo. Y por un momento me sentí feliz, pleno, absolutamente orgulloso de ser mexicano.

Ese día fue el Dia de la Victoria.

Lo que siguió fue fiesta. Corrimos al Zócalo a gritar “¡presidente, presidente!”, como muchas veces lo hicimos en mítines y discursos. Ese grito que salía de la boca pero que provenía del alma, ahora era cierto. Queríamos ser parte de esa fiesta que era una voz de salida para una Revolución pacífica, que hoy aún se encuentra en marcha.

Falta mucho.

Aún lucharemos bastante.

Pero ese día ganamos y demostramos, que aún con el INE corrupto, con las leyes a modo, con millones de pesos desviados a las campañas, con urnas desaparecidas, con los medios en contra; con todo eso podemos vencerlos.

Gerardo Ayala


CANTARES DE NUESTRA PATRIA

Y cantares de justicia, por tanto tiempo esperada, empezamos a escuchar en nuestra patria.

Golpe a golpe, verso a verso  y paso a paso.

Y al andar vamos haciendo camino, un camino que no había, un camino no transitado, siempre eludido, siempre evitado para un pueblo siempre engañado, siempre humillado.

Cae la famosa “Verdad Histórica” y nos señala  Gertz Manero que tras la caída del “Mochomo” se giran órdenes de aprehensión contra 46 funcionarios públicos del Estado de Guerrero, Tomáz Zerón huyendo, también con orden de aprehensión y en la medida que se vayan confesando será en la medida que se vayan implicando todos aquellos que participaron en la desaparición de los 43 jóvenes estudiantes de Ayotzinapa.

Al andar vamos abriendo camino y al mirar la vista atrás tendremos que contemplar un país en el que reine la equidad, en el que reine la justicia.

Nuestra lucha, de tantos millones de mexicanos, no es ni será en vano.

Paco Casillas.  


YO SOY AQUEL …

Que por tenerte,

Da la vida…

Decía el gran Raphael que la neta, nunca me gustó, pero así decía. Lo agarré de título ( a diferencia de don JAMeade, cada vez que voy a escribir un texto, lo primero que tengo que definir, por regla,  es el título, pero… cada quién) porque quiero hablar algo personal e impersonal a la vez.

Yo Paco Casillas escribo a diario y como todos saben, soy muy criticón. Pero criticón de la vida pública de los personajes públicos, no de la vida privada de los personajes privados. La vida pública es la que incide en los cambios o retrocesos para bien o para mal que puede haber en nuestro país. Y esa vida pública por sí sola no existe, la forman los personajes que dan vida a la vida pública.

Yo, Paco Casillas, tengo un línea muy clara en lo que escribo. Todo mundo  sabe que no me cae bien el BOA (antes conocido como PRIAN) y que soy super recontra chairo. Mis textos son públicos por lo cual, en ese aspecto, formo parte de la vida pública con mi muy pequeño granito de arena pero granito al fin.

Si a mí, Paco Casillas, me descubren que don Peje Man, o Yeidckol, o mi compa el Quiri o alguien me da dinero o me tienen en nómina en alguna instancia gubernamental o política para opinar lo que opino o defender lo que defiendo, pues es público y la sociedad está en todo su derecho de saberlo y quién me lo descubra de hacerlo público.  

Igual sobre lo que opino públicamente. Si a alguien le repatea lo que opino pues está en todo su derecho de contradecirme (como sucede todos los días) y escribir sus razones en contra,  y yo no tengo por qué enojarme con esa persona pues solo se está discutiendo lo que es público, no lo privado.  

Así lo veo, y así lo opino y así creo que es lo saludable para la vida pública en nuestro país.  Que se ventile lo que se tenga que ventilar  y que prive en la medida de lo posible, la transparencia.  Y quién difama y quién miente y quién maneja un doble discurso, ante la transparencia, que pase al basurero de la historia y de los mexicanos.

Paco Casillas.

Y les dejo What I am. Uno es solo lo que es y anda siempre con lo puesto.   


El sueño del proyecto transoceánico en el Istmo de Tehuantepec

La empresa de conectar la costa del Pacífico con la del Atlántico en México data desde el siglo XIX, época en la que el expansionismo de Estados Unidos ambicionaba con tener un paso interoceánico en el Istmo de Tehuantepec. En 1859, Estados Unidos intentó apoderarse del Istmo con la firma del Tratado McLane-Ocampo, acuerdo en el México le concedía el libre tránsito de forma permanente a la potencia norteamericana. Afortunadamente, el Tratado no fue ratificado por el Senado estadounidense y México conservó la soberanía del Istmo. 

En 1894, Porfirio Díaz retomó la visión de unir ambos océanos iniciándose la construcción de un ferrocarril para conectar a los puertos de Salina Cruz en Oaxaca y Coatzacoalcos en Veracruz. La vía se inauguró en 1907 con un tráfico modesto y sobre todo de uso local. Lamentablemente, el inicio de la Revolución Mexicana y la inauguración del Canal de Panamá en 1924 menoscabaron el éxito a largo plazo del proyecto de Tehuantepec. 

Ya en plena época neoliberal, se inició el desmantelamiento de los ferrocarriles y se concesionaron las líneas más rentables. Por fortuna, el ferrocarril del Istmo de Tehuantepec no se consideró lucrativo y no se privatizó. Ello hizo posible formular la idea de llevar a cabo el Megaproyecto del Istmo de Tehuantepec para rehabilitar el paso transoceánico. Según el investigador Carlos Zolla (2010), este Megaproyecto se puede definir como “la propuesta moderna de utilización del espacio mexicano más corto entre los dos océanos, a fin de trazar una vía de comunicación que permita vincular a las economías más poderosas del mundo, en el contexto de la globalización”. 

Durante los sexenios de los expresidentes Vicente Fox y Enrique Peña Nieto, se intentó revivir el megaproyecto con la promesa de una mejora de la infraestructura física y la generación de empleos, pero al final de sus respectivas administraciones no se lograron  los frutos prometidos. Ante el fracaso del Plan Puebla Panamá de Vicente Fox y el proyecto de Zonas Económicas Especiales de Enrique Peña Nieto, el investigador Jaime Torres Fragoso (2017) plantea tres alternativas para darle mayor competitividad al proyecto transoceánico: lograr una mayor eficiencia operativa en las terminales portuarias, habilitar un tren de alta velocidad e instalar parques industriales. 

En ese sentido,  la administración del Andrés Manuel López Obrador elaboró en 2019 el proyecto ejecutivo para la rehabilitación de la vía férrea transoceánica, lo que eventualmente le dará una mayor competitividad a la región del Istmo de Tehuantepec. Mediante dicho proyecto, se prevé: incrementar la velocidad del tren de carga de 20 a 70 kilómetros por hora; ampliar los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz; e instalar 10 parques industriales. El proyecto ya cuenta con 4 autorizaciones de impacto ambiental emitidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y tiene una alta aprobación de las comunidades indígenas. 

El pasado domingo 7 de junio el presidente mexicano inició la supervisión de la rehabilitación de la vías férreas del Istmo de Tehuantepec, acompañado por los gobernadores de Oaxaca, Alejandro Murat, y de Veracruz, Cuitláhuac García.  Ambos gobernadores resaltaron la coordinación y la cooperación entre ambas entidades durante los primeros meses de trabajo. El gobernador Murat, que ganó las elecciones por medio del partido tricolor, llamó a cerrar filas con el mandatario mexicano para enfocarse en las coincidencias y para trabajar de forma incondicional desde Quintana Roo hasta las Bajas Californias. 

Hoy más que nunca es hora de crear un frente común para hacer que este tipo de proyectos se hagan realidad, sin importar que partido ocupen los gobernadores de los estados. Es hora de revivir un Megaproyecto que se añoró desde hace más de un siglo para impulsar el desarrollo en el sureste del país y con ello crear oportunidades de trabajo. Sobretodo, que mejore las condiciones de vida de los 12 grupos indígenas que habitan los 81 municipios ístmicos. Justamente, el proyecto del presidente López Obrador responde a la gran deuda histórica con estas zonas históricamente marginadas por los gobiernos neoliberales.

Como retuiteé recientemente un mensaje en el que me sentí plenamente identificado: yo no voté por el presidente López Obrador “para que me fuera bien a mí, porque yo tengo trabajo y trabajando me va bien como a muchos otros. Voté para que les vaya bien a los millones a los que siempre les ha ido mal, y si a ellos les va mejor, Mi Voto valió la pena!”. Y entre esos millones que siempre les ha ido mal, están los pueblos del Istmo de Tehuantepec, pueblos que no han visto mejorar sus condiciones de vida ante el abandono histórico que han tenido por las administraciones anteriores.

Orlando Vázquez


Fuente imagen: SCT / Mauricio Ledesma

Referencias:

https://www.redalyc.org/jatsRepo/676/67652755007/html/index.html

Cómplices

Quiero advertir que esto tiene más hígado que cerebro. No me disculpo, solo advierto.

Si tan solo fuera Bárbara, no estaríamos metidas en el problema en el que nos encontramos. Ella es un ejemplo claro de que no basta ser mujer para ser feminista. Es indispensable, sí, pero el proceso de formación, análisis, deconstrucción es agotador, incluso doloroso.

No me duele Bárbara. Ella habla desde su privilegio, ese que para ella pasa desapercibido, ese que es natural y cotidiano y que no se cuestiona. Así es.

Hay amistades de otras épocas de quienes he preferido distanciarme. De vez en cuando platicamos y, a pesar de nuestras muchas y muy variadas diferencias, siempre tendrán un lugar cálido en mi corazón. Pero esas diferencias son cada vez más profundas, más duras, más difíciles de sobrellevar para todos. Duele porque son como Bárbara. Son cómplices.

Desde luego que teníamos algo qué decir con respecto a las protestas en contra del racismo. Por supuesto que notamos que la promesa del sueño americano está destinada para los WASPs. De ahí surgió el comentario sobre las cosas que pasan actualmente en todo el mundo: es responsabilidad de todos que las cosas cambien.

Claro que pregunté qué tendrían que hacer las personas negras para dejar de ser discriminadas, las mujeres para dejar de ser violentadas. Me inquietó la naturalidad con la que  tendemos que asignar a la víctima, al oprimido, la responsabilidad de que su victimario/opresor deje de serlo.

Mi última pregunta fue mucho más puntual. Pedí que por favor me ayudaran a comprender qué tendría que hacer una de las muchas niñas -y niños- menores de 10 años que hoy son violadas por pederastas que viven en la impunidad gracias al dinero que reparten a autoridades, hoteles e incluso familias. Son bienvenidos y tolerados en nuestro país y en tantos otros.

¿De verdad la toma de conciencia de ser violada por hombres mucho mayores que ella va a lograr que deje de pasar? ¿Que ella sepa que el hecho de que la violen la pone en peligro y va en contra de todos sus derechos va a impedir que estos hombres cambien? ¿De verdad tenemos que suplicar a nuestro agresor que no nos mate?

Seamos conscientes nosotros de nuestros privilegios y actuemos. No transfiramos nuestras responsabilidades y apatías a las personas que son más brutalmente oprimidas y violentadas.

No seamos cómplices.


Chucu – Chucu… Ahí viene el tren maya

Uno de los grandes proyectos, que me entusiasmaron desde 2012, para votar por AMLO fue sin duda el Tren Maya, y es que para los que conocemos el sureste nada suena tan atractivo como un tren que recorra todo el mundo maya, dentro de México.

Las preocupaciones son claras; la devastación de las selvas y los espacios naturales y la voracidad de corporaciones turísticas que de pronto vean el potencial de la zona turística, más allá de lo que ya significa Can Cun, Tulum o Playa del Carmen.

Sin embargo las vías son las mismas que ya existen desde hace muchos años y que hoy están prácticamente en el abandono; es cierto, habrá impacto ambiental, pero no será más que el de una carretera o un nuevo camino, que de todas formas se harían, y que no significarían un crecimiento tan grande en el aspecto económico o de empleos, como sí lo será el Tren Maya.

Es cierto y muy posible que la zona de pronto sea objeto del deseo de empresarios hoteleros, de transporte o de servicios turísticos, pero es natural y esa explosión traerá un crecimiento que mucha falta le hace al sureste. Lo que todos deberíamos exigir, cuando eso se de, es que los empleos generados sean bien remunerados, que los recursos naturales sean explotados de manera adecuada y que no se extralimite la capacidad poblacional de cada estado para cuidar las comunidades que ahí se han desarrollado por siglos.

El tren maya es una solución más que un problema; según datos de la ONU, reducirá la pobreza en un 15% en la zona y traerá 715,000 nuevos empleos directos e indirectos en la zona.

Así que…

Tal vez lo único inexplicable del proyecto sea la reticencia de los opositores al proyecto, más allá de los que lo hacen por el desconocimiento o ignorancia de la importancia del tren. Pues en todo caso es muy similar al proyecto que ellos querían del aeropuerto en Texcoco; una gran obra que traería turismo empleo y riqueza al país.

¿O será que solo se oponen por que es un proyecto del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y a lo que en realidad le tienen miedo es a que funcione, a que se haga, y que a su luz, Morena les gane otro periodo presidencial?

Gerardo A. Ayala Mena


Fotografía : milenio.com

GOODBYE YELLOW PRI ROADS…

Where the dogs of society howl
You can’t plant me in your penthouse
I’m going back to my plough

Pero no voy a hablar de tan bonita canción  que es quizá, la que más me gusta de Elton John, voy a hablar de la super buena plática que nos regaló anoche Epigmenio Ibarra con AMLO en Palacio Nacional y de mis “sesudas” (como decía Keimpor que siempre lo leí) conclusiones.

Primero, una breve lección de historia de México. De la Independencia a Santa Anna, Juárez, Guerra de Reforma, Intervención, Díaz, Madero, sus errores, la traición, Villa, Zapata, Carranza hasta llegar a Cárdenas. Lo que somos y hemos sido.

Segundo, un hermoso recorrido por Palacio Nacional. Fregonsísimo.

Tercero, la conclusión principal para mí, de todo el contexto ( y no se enojen raza, es solo mi conclusión locochona tal cual yo): El PRI está condenado a la extinción.  O a fundirse y ser absorbido por el PAN.

Si nos vamos a la historia de México, el PRI ha perdido sus banderas,. Se quedó sin ideología, abandonó las causas populares y se dedicó a trabajar para una élite.

Todo país tiene un segmento de población conservadora. Todo. Y ese segmento en México, está  bien ( con todo y sus múltiples yerros) representado por el PAN. En ese sentido, el PAN sigue siendo el mismo y conserva sus banderas.  Banderas que el PRI fue arrojando por la borda y fueron siendo tomadas por otros movimientos, para formar otros partidos.

Y hoy el PRI está sin banderas, sin causas populares y sin papá Presidente que lo guíe.

Huerfanito, pobeshito.

Lo veremos en el 2021.  

Es tan solo cuestión de leer Historia de México.

Paco Casillas.

PD.- Y les dejo a Sir Elton despidiendo a esos PRI roads llenos de baches y socavones.


POR QUÉ DECIMOS AU!!!

Porqué decimos au, es más fácil decir au que decir como has estaú!!!

Así cantaban los pieles rojas en Peter Pan explicando su saludo.

Y así, los pieles prietas (que somos nosotros los meschicas mexicanotes herederos de la raza de bronce)  cantamos:  porque quemamos combustóleo, porque quemamos combustóleo, pues porqué resulta que no producimos gas natural. Usted no me lo va a creer, pero… no producimos gas. Así como se lee señores y señoras. NO PRODUCIMOS GAS NATURAL.

Hace 40 años el mundo se dio cuenta de que era necesario un viraje hacia energía limpias, energía usando ciclos combinados con motores que mezclan la energía obtenida por gas recuperando al mismo tiempo el vapor que se produce para usarse (cómo en las termoeléctricas) en la producción de energía.   Y …  ¿que hicimos nosotros?  Comprar todo el gas que requerimos a unos weritos, pecositos, pelo rubio que tenemos de vecinos. Calculen las fortunas que se llevaron todos los que hicieron esos contratos e impidieron por otro lado que México fuera productor de gas.

Ah! Y hoy ecológicos. Esos mismos del PRIAN  se tiran al piso, balbucean, mesan cabellos, saltan ojos, echan espuma por la boca  pataleando por que se vaya a usar combustóleo mientras se regulan los miles de contratos amañados de “energía limpias” que heredaron.

Y en las eólicas pues, como es sabido, pura compañía extranjera (hay que recordar que los panistas se creen españoles) que promete (y no cumple) dar el 1% de la energía generada a las comunidades dónde se instalan (en Europa dan el 5%) y … ni ése 1% dan.

¿Comprenden ahora por qué decimos au? 

Paco Casillas.


SÍSIFO

Era humano. Y desafió a los dioses. Al respecto hay varias versiones. Una, la de Homero, que nos dice que Egina, hija de Asopo, fue raptada por Júpiter. Asopo fue con Sísifo, quién era Rey de Corinto a preguntar si sabía algo al respecto y Sísifo, que ya se sabía todo el chisme, le prometió informarle de todo con la condición de que le diera agua a la ciudadela de Corinto. Prefirió el agua para su pueblo que el manto protector de los dioses. Resultado, condenado al infierno cuando los dioses se enteraron.

Otra versión, también de Homero, que Sísifo había encadenado a la Muerte. Plutón, harto de ver su imperio vacío (no había muertos pues), envió al dios de la guerra para de tal manera liberar a la muerte de su captor.  Resultado, de vuelta pa’l infierno.

El caso es que por angas o por mangas Sísifo, por desobediente, fue al infierno. Y la pena que le fue impuesta fue que todos los días invariablemente y por una eternidad, tenía (y tiene todavía,(aún sigue ahí el pobre) que remontar una colina empinada empujando una roca hacia la cima bajo los rayos abrasadores del sol. Al llegar a la cima, la roca cae rodando por la colina y Sísifo inicia el descenso para al día siguiente iniciar de nuevo la misma actividad con el conocimiento de que todo ese esfuerzo es inútil pues está condenado, y lo sabe, a realizarlo por toda la eternidad y sin significado alguno. 

Sin embargo, en el descenso, Sísifo se tiene a solas consigo mismo y se solaza pues sabe es el destino que escogió. Despreció a los dioses, odíó a la muerte, amó la vida y sabe que es el precio que por ello ha de pagar. Y se sabe sin esperanza.  Y el saberse sin esperanza  es su victoria misma pues le elimina la tristeza que generan las ilusiones fallidas.

Cabe imaginar, en el Sísifo de Camus, a un Sísifo victorioso cada día en el descenso de su brega eterna.

Sísifo representa así, al Hombre Rebelde.

Y hoy existen muchos ciudadanos comunes, muchos Sísifos, muchos hombres rebeldes en este país que luchan día con día  por un cambio aun sabiendo que el pez grande va a comerse  siempre al chico, escuchando el discurso de que todos son iguales  y sabiendo qué aunque nada cambiase en el fondo, vale la pena afirmar la autonomía del actuar en las cosas que uno ama, en las cosas  que uno cree  y  lo  juzga verdadero. El bien común.

Y esa lucha representa la victoria para esos “hombre rebeldes”.  

Paco Casillas. 

PD.- Por supuesto inspirado en el Sísifo de Camus.

PD2- Dedicado a todos aquellos ciudadanos comunes y corrientes que luchan por el solo ánimo de luchar, por cambiar las cosas sin esperar nada a cambio más que el bien común.

PD3- Y nada más adecuado que repetirme con Palabras para Julia.


El peso de las palabras

Mis profesores realistas me van a aventar a la hoguera -de nuevo- pero, en cierto modo, las palabras sí son capaces de crear la realidad.

Pensemos en las actividades que han sido remuneradas económicamente en el contexto de una familia conformada por una mujer, su pareja y un par de hijas. Imaginemos que él sale a trabajar a una oficina, a una fábrica; percibe un salario. Ella se queda en casa a limpiar, cocinar, lavar y atender a los hijos porque no trabaja. No trabaja. Así se registra en la realidad, así se contabiliza, así se comprende. Ella no trabaja. 

En nuestra tradición, la palabra es un instrumento tremendo de poder.  El primer acto libre y creador del hombre (del macho de nuestra especie) según la Biblia, fue darle nombre a las cosas; nombró hasta a la mujer. Este hecho, de alguna manera, lo separa de toda la creación, mujer incluida. Dar nombre es dar sentido, es darle una nueva luz a lo dado. No lo niega, pero sí lo transforma de alguna forma.

Si yo soy docente en una universidad y me dan el foro para plantarme en una clase para decir que los pobres son pobres porque quieren, tal vez esté diciendo una mentira, pero la enuncio desde una situación de poder en la que me confirieron credibilidad y autoridad a priori. Las personas que me escuchen pueden creerme o no, cuestionarme o no, pero ya se dijo, se sembró, desde ese lugar privilegiado que me fue confiado. Y lo dicho, dicho está.

Me ha preocupado profundamente que el presidente diga, desde su lugar de privilegio y poder, el cual nosotras le confiamos, que la violencia hacia las mujeres es poca cosa. Desestimar la violencia estructural desde la estructura de poder es brutal. Hace un daño tremendo a las mujeres violentadas y quienes las defienden. Nos hace daño a todas, porque pone un estigma y crea una realidad paralela que nos atrapa y nos ahoga.

Nuestras palabras pesan, tanto como una lápida.


Por una legislación nacional a favor del matrimonio igualitario

El pasado 17 de mayo se conmemoró el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.  Esta fecha fue designada en tanto que en un 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud eliminó a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. 

Pero, ¿qué diferencia hay entre homofobia, transfobia y bifobia? En realidad no mucha, las tres tipificaciones de fobias hacen referencia a la discriminación, al miedo y las conductas y actitudes negativas hacia las personas homosexuales, transgénero y bisexuales. 

Aunque, la homosexualidad dejó de ser catalogada como una enfermedad mental desde 1990, aún existen 70 países que la penalizan y 14 países que prevén la pena de muerte. Lamentablemente, estas leyes discriminatorias perpetúan el odio irracional, que en ocasiones termina en actos violentos e incluso asesinatos en todo el mundo.

En un acto para condenar a las leyes que penalizan la homosexualidad, un grupo de expertos de derechos humanos publicó en 2007 un documento conocido como los Principios de Yogyakarta, en el que se recogen los principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos. El documento hace un llamado a la no discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género y al derecho al disfrute universal de derechos humanos, como el derecho a la vida, a la educación y a formar una familia. 

Si bien el progreso para legislar a favor de la comunidad LGBT+ ha sido lento, para noviembre de 2019 ya había veintisiete países que reconocían el matrimonio igualitario a nivel nacional. El primer país que legisló a favor fue Holanda en 2001 y desde entonces otros países en Europa y América tomaron el mismo camino. 

En América Latina, Brasil, Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay el matrimonio igualitario es legal a nivel nacional. En México, es legal en tan solo 19 estados a pesar de que la Suprema Corte de Justicia ya se pronunció a favor de una legislación que abarque a todo el país.

Recientemente el senador Martí Batres se pronunció a favor del matrimonio igualitario en la conmemoración del Día Internacional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia. Desde su cuenta de Twitter declaró que “desde el Poder Legislativo se debe contribuir a esa batalla contra la discriminación aprobando legislaciones a favor del matrimonio igualitario y contra las llamadas terapias de reconversión”. 

Lamentablemente, en algunos estados del país, como Sinaloa y Puebla, los partidos políticos se ha impuesto a la negativa de legislar a favor de la comunidad LGBT+. Por ello, es imprescindible que la 4T reafirme su convicción en favor de las minorías y reviva la propuesta para garantizar el derecho a contraer matrimonio a nivel nacional. Todo ello con  el firme propósito de erradicar la discriminación y garantizar derechos igualitarios a la comunidad LGBT+. 

Orlando Vázquez


Fuente imagen: DW (2020) 

https://www.dw.com/es/ciudad-de-m%C3%A9xico-celebra-10-a%C3%B1os-de-matrimonio-igualitario/a-52777903

Maestros

Por ser hoy 15 de mayo, quisiera externar cuánto respeto y valoro, desde lo más profundo de mi corazón, a aquellas personas que decidieron dedicar su vida a la docencia. 

Gracias a esa buena mujer que tiene la paciencia suficiente para llevar la manita de sus alumnos y así  indicarle cuál es la forma adecuada para trazar una letra.

Gracias al docente que decide no tomar su almuerzo ese día para obsequiárselo al niño de ojos tristes cuya pancita ha rugido de hambre durante toda la mañana.

Gracias a la Miss que le pide a una de sus alumnas que se quede un momento después de terminar su clase, para regalarle el libro cuya historia tanto le había interesado.

Gracias a aquel profesor que es capaz de decirle públicamente al alumno que se esmera en clases, que es un buen estudiante y que debe sentirse orgulloso de ser quien es aunque el resto del mundo considere que está mal preferir la escuela en vez de las fiestas.

Gracias a la profesora que, sabiendo que tiene delante de sí a un alumno “problema”, no se amilana y en lugar de ignorarlo, decide poner todo su empeño en crear estrategias que le permitan entenderlo y ayudarlo para que pueda comprender los temas que le son más complicados.

Gracias al catedrático que desinteresadamente comparte información valiosa que no aparece en los manuales, que regala a sus alumnos tips y consejos que no se obtienen en los libros y que únicamente pueden  conseguirse a través de años de experiencia.

Gracias a quienes deciden ser un faro de luz para sus estudiantes, pues saben lo trascendental que es para cualquier ser humano, el salir de la ignorancia.

Y gracias también, por qué no decirlo, a aquellos docentes que son flojos, corruptos, nefastos, acosadores e indolentes pues nos enseñan dos cosas importantísimas: cómo no queremos ser y cómo podemos aprender a pesar de que el ambiente y las coyunturas no sean las más idóneas.

Finalmente, creo que es bueno recordar que en realidad TODOS somos maestros en algún momento y bajo ciertas circuntancias.

Todos tenemos la capacidad de enseñar algo a otros, y a veces lo hacemos incluso de forma incosciente, como cuando eres ciclista y apenas lograr frenar para evitar atropellar a un niño; apenas lo lastimas, pero ello hace que en posteriores ocasiones el pequeño mire bien hacia ambos lados de la calle.

Así pues, busquemos ser para los demás ese maestro empático, generoso, honesto, que deja un hermoso recuerdo en el corazón de quienes lo conocen.

@Mirrrrimiau

LA CAVERNA (REMASTERIZADA 2020).

Imaginemos un grupo de personas viviendo en una burbujita. Dentro de esa burbujita tienen sus analistas, escritores, revistas, medios de comunicación, siempre son los mismos, siempre les dicen lo mismo. Todo lo que escuchan es siempre lo mismo. Religión, ciencia, política, sociedad, siempre es lo mismo. Nacen, crecen y mueren siempre en lo mismo. Volteando siempre esas personas, atrapadas en tal burbuja, en la misma dirección, alcanzan  a ver un orificio por el cual penetra un haz de luz que es lo que provee iluminación a la burbuja. Sin embargo, para llegar a ese haz de luz, a ese orificio de la burbuja, hay un  muro enorme, lleno de rocas, piedras y espinas que lo hace difícil de remontar.   

A  los habitantes de la burbuja solo les llegan las sombras (recuerden que están de espaldas al haz de luz), voces lejanas, de lo que sucede fuera del haz de luz, de tal manera que desconociendo lo que hay afuera, nombran las cosas que ellos perciben a su manera y considerando en su ignorancia, que tal es el mundo real.     

Ahora imaginemos que a una persona de los habitantes de esa burbuja lo obligan  a ir hacia el haz de luz. Subir el muro escarpado y observar lo que afuera hay.

Esa persona la va a sufrir. A los primeros traspiés intentará regresar a su burbuja que pertenece. Conforma se acerque al haz de luz, la intensidad de ésta lo cegará, le causará dolor, cerrará los ojos para evitar el lastimarse y tardará buen tiempo, habiendo vivido siempre en la semioscuridad, en acostumbrarse.

Pero obligado, porfía y llega. Y ve otro mundo iluminado todo completo por luz solar. Otras personas, otras culturas, paisajes, vegetaciones, y se da cuenta de que lo que ellos nombraban como real, al verlo de cerca y con nitidez, nada que ver.

Ahora imaginen que habiendo conocido el mundo exterior iluminado por la luz solar, ¿podrá volver a creer en los objetos que en su burbuja se le mostraban y nombraban como reales?

E imaginemos, al concluir, que esa persona después de haber recorrido el mundo exterior, regresa a su burbuja y le piden narre lo que afuera observó.

¿No lo tacharán de loco? ¿de ateo, comunista, lunático, mentiroso y quién sabe cuántas cosas más?

Paco Casillas.

PD.- Les dejo a Lennon que nos da su versión de La Caverna y nos recuerda que es fácil vivo con los ojos bien cerraditos, para no mortificarnos de lo que no está dentro de nuestra burbujita.


La misma piedra

Al parecer, al menos en algunas partes del país, la Jornada Nacional de Distanciamiento Social, está por llegar a su fin y en su lugar nos viene una Nueva Normalidad.

Claro, el virus sigue ahí y el peligro también. Las muertes por Covid 19 seguirán, pero según los cálculos de nuestras autoridades de Salud, la curva irá en descenso en los próximos días.

Es importante no tropezar con la misma piedra, no regresar y con falsos triunfalismos pensar que lo hemos logrado y que todo puede ser como antes; Los saludos deberán de cambiar y alejarnos al menos por un tiempo de los besos, abrazos y apapachos con todo mundo. Por ahora será mejor un cortés buenos días y seguir conservando la sana distancia, en cuanto se pueda.

No es hora de abarrotar restaurantes, ni plazas públicas, ni de salir a pajarear todos los días sin motivo. Lo que se pide es congruencia y civismo de la población. Que se entienda que la pandemia sigue y seguirá, al menos hasta que se encuentre una vacuna, un remedio o la mayoría de la población haya pasado por las garras del Coronavirus (lo que pase primero) y que la reapertura de negocios; restaurantes, centros comerciales y otros, se hace para amortiguar el golpe económico, que ya de por sí es bastante fuerte.

No caigamos en lo mismo que los desesperados en Francia, que hicieron cola para entrar a un ZARA, tratemos que esta pandemia nos enseñe que el consumo irracional, es en parte consecuencia de esto que estamos viviendo.

Lo que sí, es que ojalá sigamos siendo empáticos. Durante esta cuarentena, tuve la fortuna de tropezarme con ejemplos muy gratos de humanidad, que nos reivindican a todos y que nos dan esperanza; la comunidad de Twitter unida para conseguir una medicina o el señor que regaló una bicicleta a un repartidor que se la habían robado; las personas que hicieron despensa y las regalaron a quienes lo necesitaban o las mesas fuera de los comercios en donde la gente que compraba, depositara un producto, para que se lo llevara alguien que tuviera necesidad del mismo.

Gracias, si durante esta época tú has tenido un detalle así. No sabes lo importante que es para los demás sentir una abrazo lejano, una sonrisa solidaria o que simplemente no están solos en el mundo. Ojalá que lo sigas haciendo y si no lo has hecho, aún estás a tiempo; vivimos en un mundo complicado, en el que todos seguiremos necesitando de todos.

@GerardoAyala


Bendita ignorancia

Mi médico y yo nos conocemos desde antes de que naciera mi hijo, o sea, llevo al menos una tercera parte de mi vida dejando la salud de los míos en sus manos.

Confío plenamente en él. Hemos llegado a tal nivel de confianza y familiaridad, que me es posible asegurar que no sólo tenemos una relación de doctor-paciente: somos amigos.

Y como tales, en más de una ocasión hemos conversado sobre infinidad de asuntos. Y en más de una ocasión, hemos llegado a la conclusión de que las personas que no piensan, que no razonan, son mucho más felices que quienes sí lo hacemos. 

“Bendita ignorancia”, dice él cuando me quejo, por ejemplo, de la inconsciencia de mis vecinos. 

Y es innegablemente cierto.

Justo en este momento puedo escuchar como hay varias personas en la calle, afuera de mi casa, enseñándole a un niño a andar en bicicleta. Oigo el sonido de la chicharrita (timbre), los aplausos y los vítores. 

Es posible inferir que después de varios días de chillidos, ha logrado mantener el equilibrio. En otras circunstancias, seguramente me parecería un evento equis. Anodino. Gris. 

Pero justo hoy, en lo que se nos ha dicho que es “el pico de la curva”, me parece algo tremendamente irresponsable. Absolutamente estúpido. Idiota.

Mi mente no puede concebir tal nivel de insensatez e imprudencia. Considero que es de lo más deleznable poner la vida de sus hijos en riesgo.

Y sin embargo, también me parece envidiable vivir sin miedo. Sin preocupaciones. Sin pensar que estamos enfrentando una situación de vida o muerte. Sin sentir que cada día encerrados perdemos 24 horas de potenciales experiencias que se han quedado en pausa sin que podamos hacer nada al respecto…

Así pues, ante estos eventos, sólo me resta llorar un poco por la frustración de ver que la gente no entiende y eso puede derivar en que se tarde más tiempo en aplanar la curva de contagios o reír y una vez más darle la razón a mi doctor:

Bendita ignorancia.

@mirrrrimiau


¿En dónde estamos parados?

Bien, leo que hay cierta ignorancia, hasta en muchos médicos (como el Dr Narro) por los textos que se difunden, en cuanto a la situación con la pandemia por lo que trataré de aclarar la situación. El confinamiento en casa y todas las medidas adoptadas no son ni fueron para que se muriera o se fuera el virus, fueron y siguen siendo son para que no hubiera tantos enfermos en tan poco tiempo que no se dieran abasto las instituciones de salud del país para atender a tanto caso grave. Cosa que hasta el momento y afortunadamente, se ha evitado.

Hay que recordar una vez más el desastroso estado en que el inolvidable PRIAN dejó el Sistema de Salud Nacional (Peña Nieto y su Dr Narro dejaron 307 hospitales arrumbados sin concluir) y el sexenio anterior estatal con su Dr Echevarría al frente sabemos cómo dejaron los hospitales generales. Ni gasas dejaron. Inevitablemente, tendrá que enfermarse un 70 a 80% de la población (si es que no hay tratamiento efectivo o vacuna antes) para que suceda el efecto rebaño y entonces sí, pudiésemos cantar victoria.

En ese tenor, que haya estados con menos o con más casos es irrelevante siempre y cuando no se saturen los servicios para atender a los enfermos ( que hasta hoy no ha sucedido afortunadamente en ningún lugar del país) por que en la línea de tiempo el número de enfermos va a ser el mismo (70 a 80% de la población), solo que pausadamente, no todos al mismo tiempo.

De ese modo, no me explico que haya médicos que no entiendan eso.  Los estados con más casos tardarán más en volver a sus actividades normales por el mismo riesgo de que si vuelven antes, se multipliquen los casos y se saturen los sistemas de salud. Los que tiene menos casos, si al volver a la normalidad se multiplican éstos, tendrán que regresar a las medidas de confinamiento. Las medidas son únicamente para alargar los casos en una línea de tiempo y que no se rebase la capacidad de atención de la población.

Así que como dijo Sabina, que no les vendan amor sin espinas, que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentiras parezcan mentiras y todos junto pedirle a Quirino, que no nos cierre el bar de la esquina. 

Paco Casillas.


LO QUE NO SE APLANA…

Es la barriga consecuencia del encierro.

Lo que sí se aplana es la curva de contagios de Coronavirus.

Eso no significa que va a desaparecer. Significa que al haber menos diseminación persona a persona del virus, habrá menos riesgo de que se saturen las terapias intensivas de los hospitales y de que haya personas que fallezcan por falta de espacio o por falta de buenos equipos.

El Coronavirus va a seguir entre nosotros pero tenemos buenas noticias.

Primero, lo ya mencionado, curva que se aplana gracias a la respuesta del pueblo de México a la insistencia del Sector Salud a quedarnos en casita.

Segundo, gracias a la pandemia, nuestros hospitales públicos quedarán super bien equipados pues se ha comprado y obtenido por donativos de otros países, equipo indispensable del cual se carecía en muchos, muchos de los hospitales de nuestro país el Sector Salud había sido prácticamente abandonado.

Tercero, saldremos de esta pandemia con muy, muy buenas cifras en cuánto a mortalidad con todo y que la ardorosa oposición insiste e insiste que se maquillan cifras y que se esconden los fallecimientos.  No obtuvieron el desastre que esperaban y andan que no se la acaban de lo ardido. Zopiloteando cifras de defunciones, esperando éstas aumenten para (en su retorcida mentalidad) la gente diga, “ellos sí sabían cómo”. Están de risa.

Cuarto, los paisanos incrementaron, con todo y la crisis, la cifra de remesas que envían a nuestro país y ese dinerito, paliará en algo la crisis que la tal pandemia nos ha ocasionado.

Y quinto, las reservas internacionales aumentando como nunca antes. Pueden leer (es de gratis) la noticia con cifras y todo, en La Jornada del 6 de mayo, así que entre tanta noticia mala que acontece y nos absorbe la energía día con día, hay que enaltecer lo bueno, que nos levante el ánimo y despierte la alegría.

Mucha gente ha perdido seres queridos, empleos, modos de subsistir, amigos. Tristeza e incertidumbre reina en el mundo y en nuestro país. q Valoremos lo bueno y pensemos que vamos saliendo, poco a poco, pero saliendo de la mejor manera posible, de este grave problema global. Toda crisis deja enseñanza y estoy cierto que saldremos muy fortalecidos de ésta.

 Y como dijeron Serrat y Sabina:

Tenemos memoria, tenemos amigos,
Tenemos los trenes, la risa, los bares,
Tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
Tenemos moteles, garitos, altares

Muchas, muchas cosas más que valen la pena!!!

Paco Casillas.

   


Nuestras bajezas

Hay tantas cosas sobre las que podemos escribir. Reflexiones que nos acompañan durante días o algunas que han estado madurando en nosotros por mucho más tiempo, aquí están, aquí siguen.

¿Qué nos lleva a atacar a las personas? ¿Por qué decidimos subirnos en nuestro diminuto y sucio altar de supuesta superioridad para señalar lo que nos desagrada de alguien más? ¿En qué momento nos permitimos sentirnos bien mostrando de otros aquello que no toleramos en nosotros?

Las tres plagas que debemos sacudirnos a toda costa, de acuerdo con bell hooks, serían el sexismo, el racismo, el clasismo. Se realimentan una a otra, nos impiden ser verdaderamente solidarios, empáticos. Y sí, como podemos notar rápidamente, estas tres plagas suponen que hay alguien que es superior a los demás por su sexo, por su color de piel o por pertenecer a una cierta clase social.

¿En qué lugar colocaremos a las personas que se sienten superiores por asumirse bonitas, guapas o atractivas? ¿A cuál de estas categorías pertenecen las personas que se piensan más dignas de humanidad que otras porque sí respetan los estereotipos de género impuestos por nuestra civilización? Me parece que las plagas se mezclan y van dando formas más absurdas, más groseras de discriminación. 

No podemos caer en lo mismo. Sin importar nuestras afinidades es necesario que dejemos de replicar estas conductas tan bajas. Hay que señalar los argumentos fallidos, las opiniones maliciosas, los datos falsos, los actos de corrupción, no el corte de cabello, el peso, la estatura, los lunares de los demás. 

Transformar la realidad es también dejar de lado las conductas que históricamente nos  han dividido.


Fotografía: Bernardo Ramonfaur

ANALOGÍA INCONCLUSA

“A veces uno elige de qué lado estar simplemente viendo quienes están del otro lado”.

Leonard Cohen.

A diario me llegan y pienso les llegan, decenas de mensajes, comentarios, noticias, imágenes, artículos anunciando el apocalipsis inminente en el sistema de salud nacional, el desastre y la incompetencia total, en fin, el fin del mundo. Todos los días y a todas horas.

Y todos los días, mañana y tarde, profesionales muy bien preparados, serios, respetuosos, con toda la información del día a la mano, nos dan parte, serenando los ánimos, sobre la marcha de la pandemia en nuestro país, respondiendo a todas las preguntas que se le formulan, poniendo cada cosa en su lugar y sobre todo, evitando el catastrofismo, el alarmismo sin dejar de insistir por supuesto, en la gravedad de la situación actual.

Ante ambos escenarios, yo, como Leonard Cohen, escojo de qué lado ponerme simplemente viendo quiénes son los que están del otro lado.

Paco Casillas.

PD.- Y les dejo precisamente  a Leonard Cohen que no recuerda que mientras tengamos amor estamos a salvo de todos los males.


Paranoia

Como saben, tuve y todavía tengo, una cierta molestia en la garganta.

Me duele. En un primer momento, temí lo peor en tanto que he sido la responsable de salir a hacer las compras para mi hogar pues soy la persona adulta con teóricamente menos riesgos.

Tengo una imaginación muy creativa que gusta de inventar mil cosas, pero –desgraciadamente-  suele divertirse elaborando los más abigarrados y dramáticos escenarios.

Eso implica que un síntoma que para muchos podría ser insignificante, irrelevante, absolutamente anodino, en mí produce que se activen todas las alarmas. Se encienden los focos rojos, empiezan a sonar sirenas y hago un repaso de todo lo malo que podría acontecer si en efecto tengo el Coronavirus.

Me dije a mí misma que no puedo darme el lujo de enfermar y morir. No aún, pues mi hijo es todavía un adolescente que, desde mi perspectiva, necesita una guía amorosa que le indique lo que es correcto y lo que no. 

No en estas circunstancias, porque que mi hermano está lejos y mi mamá no podría soportar semejante dolor sin la compañía de alguien que la comprendiese plenamente. 

No ahora que estoy convencida que el futuro puede ser algo extraordinario, realmente digno de ser vivido.

Así pues, me puse a llorar.

Lloré de miedo. Lloré de tristeza. Lloré de desesperanza. Lloré pensando que la vida es injusta. Le dejé un mensaje a mi médico en whatsapp y me senté a esperar su respuesta.

Como no contestaba y yo no quería que mi familia se diera cuenta de mi angustia, pero como también tengo claro que mi pecho no es bodega y tenía que desahogarme, dejé un mensaje en twitter, mi diario –no tan- secreto desde hace años. 

Y luego hice lo que suelo hacer: me evadí.

Me puse a trabajar en un par de archivos que tenía que revisar. 

Así pasó un buen rato hasta que por fin me contestó el doctor. 

A grandres rasgos, me dijo que había únicamente dos opciones: o daba por hecho que tenía Coronavirus y me iba al hospital, con todo el riesgo que eso implicaba, o me calmaba y vigilaba los síntomas al tiempo que tomaba dosis fuertes de los medicamentos que siempre tengo en mi botiquín homeopático. 

Opté por lo segundo. 

-Si llegases a ver que tienes fiebre mayor de 38 grados y no puedes respirar, entonces me hablas y vemos qué hacemos. Pero primero tranquilízate. Es normal asustarse, pero si somos honestos, aún cuando enfermaras es poco probable que tengas un descenlace fatal.  Sólo cuídate y haz todo lo que ya sabes que funciona cuando tienes un resfriado.

Decidí que la opción dos era la más prudente. Empecé con las gotas y las pastillas, hice gárgaras y tomé un thé de gordolobo con miel y limón. 

Dormí bien.

Y amanecí mejor. 

El dolor persiste pero no tengo alguna otra molestia, lo cual es francamente tranquilizador.

Después chequé mis notificaciones en tw y puder ver que varias personas han sentido también algo parecido. Me aconsejaron calma y me dieron algunos remedios caseros, lo cual agradezco profundamente.

¿Saben? Me hicieron sentir acompañada y comprendida. Me ayudó que me compartieran sus experiencias en ese sentido.

Recordé cuán importante es cuidar la salud física, pero también la salud mental. Ante un escenario como el que estamos viviendo, solemos estresarnos y a veces la mente nos juega malas pasadas. Es común. No se auto regañen si les sucede. 

Mejor consulten a su médico de confianza, hablen con algún amigo y sean comprensivos y empáticos con ustedes mismos.

Para finalizar: estamos a pocos días de llegar al pico de la curva de contagios, les suplico que se cuiden muchomuchomucho.

Quédense en casa.

Cada vez falta menos para que nos volvamos a abrazar.

@MishaBishhha